Actualmente, hay numerosas guerras en activo a nivel mundial, pero desde el punto de vista mediático y desde la perspectiva de distintas teorías de la comunicación, como la famosa Agenda Setting o la Aguja Hipodérmica, la información que va a recibir la sociedad se va a reducir en lo que esté en auge y tendencia en ese mismo instante. Un ejemplo sería el constante flujo de contenido informativo que publican y emiten los medios de comunicación sobre el avance y evolución de la invasión que realizó Rusia el 24 de febrero de 2022 a Ucrania o la situación del conflicto Israel-Palestina y la actuación de las distintas potencias y organismos internacionales ante esta problemática.
Es importante mantener informada a la población sobre la más reciente actualidad, pero esta acción no puede provocar que, en este caso, otros conflictos armados, como es la Guerra Civil Yemení, activa desde el año 2014 y donde hay más de 60.000 víctimas mortales, queden fuera del ojo público y hagan pensar que ahora mismo los únicos problemas que afectan a la humanidad son las problemáticas Rusia-Ucrania e Israel-Palestina.
La labor de los medios de comunicación de masas es mostrar e informar desde la veracidad y la objetividad, cada vez más complicada debido a distintos factores, como el famoso periodismo ciudadano o las redes sociales, lo que sucede dentro del mundo, sin ocultar otros aspectos y crisis relevantes para la sociedad actual. Pero, en estos instantes, debido a la presencia de las teorías que se comentaron con anterioridad y que son guía dentro del funcionamiento del periodismo, alcanzar este objetivo se complica cada vez más.
